Los resultados 2015 de Lenguaje, demostraron no solamente que todavía existe una importante brecha de género en todos los criterios evaluados y en todos los grupos socioeconómicos, sino además que son diversos los factores que se pueden implementar en la escuela para poder mejorar.

La entrega general de resultados Simce, demostró que este año la brecha de género sobrepasó la brecha socioeconómica, donde las mujeres obtuvieron cuatro puntos más en la evaluación de Escritura. Esta tiene una escala diferente al resto, por lo que, equiparando las escalas, daría una diferencia aproximada de 20 puntos respecto a los hombres.

Para llegar a estos resultados, en la prueba se evaluaron dos tipos de textos según el propósito que tienen, los narrativos y los informativos, donde los estudiantes obtuvieron mejores resultados al narrar (escribir un cuento) que al informar (escribir un artículo sobre su actividad escolar).

Para Carlos Henríquez, Secretario Ejecutivo de la Agencia de la Calidad, “es importante hoy reforzar el trabajo con otros tipos de textos que vayan más allá de lo narrativo, que permitan a nuestros alumnos desplegar otros talentos para responder a las exigencias de otros textos”.

La escritura es considerada como una competencia fundamental para el siglo XXI, ya que no sólo ayuda al desarrollo del pensamiento crítico y las habilidades para resolver problemas, sino que además permite comunicar pensamientos, experiencias y sentimientos, y da la posibilidad de preservar información y construir nuevos conocimientos.

Los resultados obtenidos en la medición del año pasado, muestran cuál fue el rendimiento de los estudiantes en esta habilidad:

– 80% de los estudiantes (en textos narrativos) y el 74% (en informativos) logran cumplir con el Propósito Comunicativo.

– El 53% (en narrativos) y el 47% (en informativos) lo hacen con una Organización Textual clara y completa.

– En Coherencia, prácticamente un tercio (33% en informativos y un 34% en narrativos) de los estudiantes generan escritos difíciles de comprender para el lector.

–  En Desarrollo de Ideas, un 29% (en informativo) y un 30% (en narrativo) solo desarrolla sus ideas de manera general, a lo que se suma un 15% en ambos tipos de textos que sencillamente no logran desarrollar sus ideas, es decir, solo enuncian o enumeran.

¿Qué factores se pueden trabajar para mejorar?

Existen ciertos factores positivos asociados al desarrollo de esta habilidad que pueden marcar la diferencia y generar condiciones favorables para el aprendizaje de la escritura:

a) Retroalimentación docente: los estudiantes desarrollan sus habilidades de escritura cuando, basados en la retroalimentación del docente, revisan y reescriben sus textos para mejorarlos.

b) Estudiantes motivados: En escritura, es esencial que los docentes muestren interés por los textos de los estudiantes y los refuercen positivamente. Un buen clima escolar también se genera cuando los estudiantes tienen una autopercepción favorable de su desempeño.

c) Valoración transversal: Un buen trabajo en el área de escritura implica la instauración de iniciativas que vuelvan la escritura una práctica cotidiana, necesaria, valorada y transversal más allá de la asignatura particular de Lenguaje y Comunicación.

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