La metodología innovadora de Aprendizaje Basado en Proyectos, ubica al estudiante en el centro del proceso de aprendizaje, fomentando el aprender haciendo, la integración curricular y el desarrollo de habilidades socioemocionales.

La metodología Aprendizaje Basado en Proyecto (ABP) no sólo es un desafío para los docentes cuando quieren aplicarlo en la sala de clases. También significa que los estudiantes tengan un proceso de adaptación a esta nueva forma de aprender.

El ABP es un método de enseñanza en el que los estudiantes adquieren conocimientos y habilidades al investigar y responder alguna pregunta, problema o desafío por un periodo de tiempo prolongado.

Con el acompañamiento de Fundación Chile, el Colegio Técnico Profesional Nocedal se atrevió a implementar el ABP en sus aulas. Los estudiantes utilizaron las matemáticas y lo aprendido en la asignatura de tecnología en el trabajo de un invernadero. “Al principio nos pareció contradictorio mezclar las matemáticas con un invernadero. Finalmente nos gustó porque aprendimos las matemáticas en otro sentido, fuimos más allá de lo teórico. Además trasladar eso al medioambiente nos ayudó para entender mejor”, explica Sergio Casanova, estudiante que participó activamente del proyecto.

Otra experiencia vivieron los estudiantes de la Escuela Dr. Jorge Otte Gobler, en San Miguel, quienes diseñaron un proyecto ambiental que incluía desarrollar un proceso de reciclaje de papel y construir un objeto tecnológico que funcionaba en base a energía solar. “Son aburridas las actividades que se hacen en clases. Es mucho mejor y más entretenido cuando hacemos cosas prácticas porque nos ayuda al futuro y nos mantiene motivados”, comenta Axel Madero quien también destacó la importancia de trabajar con el medioambiente.

Sobre el impacto de esta metodología en los estudiantes, Jeannette LaFors, experta de Fundación Chile en la temática, indica que “el ABP permite que los estudiantes tomen el control y guíen su aprendizaje. Además, el aprendizaje se logra de manera más profunda, lo que les permite recordar lo aprendido y aplicarlo en diferentes contextos”.

Diversos estudios han comprobado que utilizar esta metodología no sólo aumenta los niveles de compromiso de los estudiantes, sino que mejora su aprendizaje y los conecta con sus comunidades.

El ABP permite que los estudiantes desarrollen habilidades socioemocionales tales como la autoconfianza, autonomía y colaboración con sus pares, capacidades esenciales para enfrentar los desafíos del siglo XXI. Además conecta a los estudiantes y a sus escuelas con sus comunidades y el mundo real, ya que resuelven problemáticas atingentes a su entorno. (Fuente: http://bie.org).