Los escolares que hacen ejercicio tienen un mejor rendimiento académico

Entre los estudiantes que realizan más de cuatro horas de actividad física a la semana, el 50% se ubica entre los mejores puntajes de la prueba SIMCE. En el caso de los que hacen menos de dos horas, solo un 20% logra esos buenos resultados.

Una de las creencias más extendidas entre los padres respecto de la educación de sus hijos es que si dedican más horas a sus estudios tendrán un buen rendimiento escolar.

Algo que las investigaciones sobre el tema han ido desmintiendo cada vez con más fuerza.

En el país, el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (Inta), de la U. de Chile, realizó un estudio Fondecyt a 1.271 alumnos de la Región Metropolitana, de entre quinto básico y primero medio. En él se concluye que quienes dedican más tiempo a la actividad física obtienen mejores puntajes en las pruebas SIMCE de Lenguaje, Matemática y Ciencia.

Así, de quienes realizan más de cuatro horas de ejercicio a la semana, el 50% se ubica entre los puntajes más altos, en el 25% superior de la escala. Entre quienes realizan menos de dos horas a la semana, solo un 20% logra estos resultados.

Lo preocupante es que el 79% de quienes participaron en el estudio hacía menos de dos horas de actividad física semanal, un 10,6% realizaba entre dos y cuatro horas y solo un 10,2% hacía más de cuatro horas.

Actitud de los padres

Para la doctora Raquel Burrows, una de las autoras del trabajo, el mensaje es claro: “Los padres y los profesores deben conocer estos beneficios del ejercicio y su impacto en un mejor aprendizaje”.

Porque esto es justamente lo que buscan los padres y también los profesores, ya que cuando el niño logra mejores puntajes, eso lleva también a que el colegio sea más valorado por sus buenos resultados en el SIMCE.

Esos beneficios, según el estudio, se logran en forma independiente del nivel socioeconómico, tipo de colegio, curso y sexo. Es decir, en cualquier condición el ejercicio produce esta ventaja.

El doctor Juan Francisco Cabello, neurólogo infantil de la Clínica Las Condes, dice que “los padres piensan que si el niño estudia más, aprende más, y por eso hoy se hipertrofian los currículos y se disminuye la educación física”.

Por eso, este especialista destaca que esta investigación demuestre justamente lo contrario, o sea, que “cuando se aumenta el ejercicio, hay un mejor aprendizaje y rendimiento”.

Según explica, quien se ejercita no solo oxigena más su cerebro, también “a nivel conductual es un niño que aprovecha mejor su tiempo en los estudios”.

En opinión del doctor Luis Vergara, internista y especialista en medicina deportiva de la RedSalud de la Universidad Católica, quienes practican un deporte “desarrollan también su capacidad de razonamiento, de planificación y de toma rápida de decisiones”. Entonces hay una serie de actividades cognitivas que están implícitas en la actividad deportiva. “Sin contar que son niños que tienen menos estrés y que duermen mejor, lo que les permite estudiar en mejores condiciones”, agrega el doctor Vergara.

Para el doctor Cabello, lo importante es que los padres “exijan en los colegios más actividad física y no solo se preocupen del currículo académico”.

La doctora Burrows considera que esta evidencia debe reflejarse en las políticas públicas que incentiven el ejercicio, en lugar de estar disminuyendo las horas que se le dedican, lo que claramente es una decisión errada.

“Un reflejo de esta situación son los malos resultados que tuvo el Simce de Educación Física el año pasado”, añade esta investigadora.

El doctor Vergara dice que la actividad física, además, es algo que está al alcance de todos, ya que es gratuita y no requiere de ir al gimnasio. Por esto, es una herramienta bastante fácil de usar en el sistema escolar.

Evolución

“La evidencia científica es muy clara en demostrar que el ejercicio físico facilitó nuestra supervivencia como cazadores-recolectores”, dice la doctora Raquel Burrows. Por eso, según explica, sus beneficios son múltiples, como aumentar la oxigenación del cerebro, incrementar las conexiones neuronales, disminuir la hormona del estrés, mejorar la memoria y el funcionamiento de los pulmones, el corazón y los riñones. Por el contrario, el sedentarismo enciende los genes que nos enferman y matan.

Fuente: El Mercurio 16 Enero 2014 Cuerpo A p. 12 Vida Ciencia Tecnología

Autor: Sebastián Urbina