Cuando Carlos se acerca a la pizarra, su profesora proyecta en ella la imagen de un tomate. “¿Se trata de una planta decorativa, medicinal o alimenticia?”, le pregunta a través del lenguaje de señas. Entonces las tres opciones aparecen escritas en la pantalla. Carlos toma el lápiz interactivo, y sin problemas arrastra la imagen a la casilla que se relaciona con el grupo de la comida. A través del movimiento de sus manos, el resto de sus compañeros del 3° básico de la Escuela para niños sordos Dr. Jorge Otte lo felicitan y piden a su profesora ser los próximos en participar de la actividad de Ciencias.

Y es que desde que en la sala de clases cuentan con computadores, proyectores, cámaras de video y una pizarra interactiva, el entusiasmo por aprender se ha vuelto cada vez mayor, dice su profesora, Daniela Contador.

“Dentro de un contexto de chicos sordos, contar con este acceso visual a la información es fundamental. Gracias a internet y a los programas especialmente preparados para ellos, la manera de trabajar se ha vuelto mucho más lúdica. Gran parte del mundo de estos niños se define a través de la vista, por lo que fomentar este tipo de aprendizaje, donde hay hartos dibujos e imágenes, funciona de muy buena manera”, explica.

El programa especialmente preparado al que se hace referencia corresponde a un Diccionario Visual disponible en línea. Se trata de un software que explica, a través de la lengua de señas chilena, una serie de materias curriculares de Matemáticas, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales. Solo basta con entrar al sitio www.enlaces.cl para acceder a su contenido.

El Diccionario Visual (junto con el material físico que se entrega) corresponde a las herramientas que se promocionan a través del programa TIC y Diversidad de Enlaces, el centro de Educación y Tecnología del Ministerio de Educación. El proyecto comenzó hace dos años como piloto, y gracias a sus buenos resultados, se informó que a partir de ahora se va a extender a todos los colegios especiales subvencionados que atiendan a estudiantes sordos.

“Los diccionarios de lenguaje de señas no son nuevos, pero no contábamos con uno centrado en acercar los recursos educativos a las distintas materias de básica. Los profesores también están muy contentos con la tecnología que entregamos para las salas de clases: cada uno de ellos recibe capacitaciones e ideas de cómo sacarle el mejor provecho”, explica María Cristina Escobar, directora de Enlaces.

También están felices los alumnos. A sus nueve años, Bárbara Cuevas, de la escuela Jorge Otte, es parte de los niños que trabajan hace dos años con el programa piloto. “Aprender con la tecnología es muy entretenido; uno nunca se aburre. Además, es muy fácil de usar y entender”, comenta al saber de la expansión del programa a nivel nacional.

Fuente: El Mercurio