“La disociación entre aprendizaje cognitivo y aprendizaje emocional está pasada de moda. Si el niño está mejor dispuesto hacia el aprendizaje, está en una posición más serena y positiva, aumenta su rendimiento escolar”, dijo Neva Milicic Müller, doctora en Psicología y autora de diversos libros para especialistas y niños, en el Décimo Encuentro de Educadores organizado por la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad San Sebastián en Concepción.

La tradicional actividad reunió a unos 300 profesores y directivos de establecimientos educacionales municipales, subvencionados y particulares de toda la Región del Bío Bío. El vicerrector de la USS, Javier Vera Jünemann, dio la bienvenida a los asistentes y valoró el interés que concitó el tema de este año: “El desafío de la educación emocional”.

Vera Jünemann recalcó la necesidad de no entender la educación como un ámbito de competencia, sino que de cooperación en que todos buscan el beneficio de los niños y niñas. “La educación va más allá del aprendizaje de ciertas disciplinas, se trata de la aproximación que el alumno tiene hacia esos aprendizajes, por lo tanto, para enseñar es necesario conocer al alumno, sus necesidades, emociones”, aclaró.

Empatía y autorregulación

Luego la destacada psicóloga ofreció una conferencia de dos horas y media que matizó con muchas experiencias personales y de su trayectoria como clínica. Sostuvo que para lograr los aprendizajes cognitivos es fundamental desarrollar la inteligencia emocional en los niños, en especial dos aspectos, la empatía y la autorregulación.

“Empatía entendida no sólo como la capacidad de sentir lo que el otro siente, sino que también ser capaz de hacer algo por ese otro”, dijo la experta, quien lamentó que hoy “la educación emocional se deje bastante al azar; no hay reflexión, ni intencionalidad pedagógica. Tampoco formación de inteligencia emocional ni formación valórica”.

La psicóloga de la PUC dijo que estos temas, por ejemplo, han estado absolutamente ausentes en la discusión de la reforma educacional, a pesar de que hoy no sólo hay un aumento de los problemas emocionales en los niños, sino que también vemos un incremento de la gravedad de éstos.

“La experiencia escolar es de gran importancia ya que las relaciones humanas allí experimentadas se transforman en modelos de convivencia social”, aseveró Neva Milicic, quien además de haber escrito varios libros para niños y adultos, es colaboradora permanente en medios de comunicación.

Sostuvo que la inteligencia emocional involucra adquirir habilidades para reconocer y manejar las emociones; aprender a tomar decisiones responsables y establecer relaciones positivas, entre otros aspectos. En ese sentido, destacó la necesidad de desarrollar la alfabetización emocional, que los niños conozcan las emociones, hablen de ellas y sepan cómo manejarlas.

“Todas las emociones son legítimas, no hay emociones buenas ni malas. Por ejemplo, la rabia tiene aspectos positivos, lo importante es qué hago con esa rabia”, puntualizó.

La actividad finalizó con una ronda de preguntas en que los profesores le plantearon a la experta diversas situaciones que viven en el aula.

 

fuente: USS