La profesora del curso de magíster “Introducción a la enseñanza en línea” de la Universidad de Albany, Alexandra Pickett, agrega que los contenidos eficaces permiten la interacción y colaboración entre alumno y profesor.

Más de 200 programas universitarios dictados exclusivamente por internet, 7 mil cursos en línea que complementan las clases presenciales y alrededor de 100 mil alumnos inscritos en una de estas dos modalidades son parte de las cifras que describen los logros de la SUNY Learning Network (SLN).

Se trata de una red ligada a la State University de Nueva York, cuyo objetivo es dar a las personas con horarios o movimientos limitados -trabajan de día o están postrados, por ejemplo- la oportunidad de obtener créditos y hasta un título universitario sin la necesidad de tener que ir de forma presencial hasta una casa de estudios.

“No es una opción para todos. Lo es para aquellos estudiantes que necesitan flexibilidad y para quienes resulta conveniente no tener que ir a un campus específico a una hora determinada. Hoy es esencial poder entregar esta opción para así asegurar el acceso y la igualdad de oportunidades para todos, como también para tener una ciudadanía informada y una fuerza de trabajo capacitada.

El aprendizaje en línea es una forma de democratizar la educación”, explica la estadounidense Alexandra Pickett, directora asociada de SLN y profesora del curso de magíster “Introducción a la enseñanza en línea” de la Universidad de Albany. Pickett también es miembro del consejo asesor de la National University Technology Network de Estados Unidos, organización cuyo objetivo es investigar sobre esta modalidad de aprendizaje a distancia y fue invitada a Chile por Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas del Mineduc (CPEIP).

Entrenamiento

“Nuestra experiencia muestra que toma un promedio de 120 horas de trabajo crear y desarrollar un curso en línea. Si está bien hecho, estas clases no debieran tomar más de lo que demora realizar una clase presencial”, comenta Pickett.

Bajo sus estándares, un curso bien logrado es aquel que “logra presentar el contenido de una manera eficaz y atractiva y que facilita la interacción y colaboración entre los alumnos y su profesor”.

Importante también es que exista un sistema de retroalimentación que permita evaluarse y comentar unos con otros.”Se debe establecer una fuerte presencia social para crear un sentido de comunidad y establecer confianzas”.

En cuanto a los académicos a cargo de los cursos en línea, Pickett cree que existe una falsa idea de que estos siempre deben ser jóvenes, porque son ellos los más ligados a internet. “Lo cierto es que las personas de menos edad pueden mandar mensajes de texto, pero eso no significa que siempre tengan una correcta alfabetización digital”.

En muchos casos, dice, “no saben utilizar internet para fines académicos o profesionales”. En el caso de SLN, gran parte de la planta académica corresponde a profesores que ya estaban ligados a la universidad antes de que partiera esta modalidad online , hace cerca de 20 años.

“Se requiere, por parte de la universidad, un entrenamiento sistemático para estos profesores, tanto a nivel de la tecnología que utiliza el curso, como de la pedagogía que conviene utilizar en este”, cree la especialista. Así como existen comités éticos en las universidades, para este punto deben existir equipos especialmente encargados de velar por la formación continua de los docentes. “Para ser un buen instructor se necesita pasión por enseñar, estar dispuesto a replantearse la forma de hacer clases, mucho compromiso y apoyo institucional”.

Para pedagogos

En Chile existe la plataforma “Innovar para ser mejor”, programa en línea del CPEIP pensado para que profesores municipales y de establecimientos particulares pagados puedan desarrollar sus conocimientos disciplinarios, estrategias metodológicas y herramientas de evaluación. A la iniciativa-que es gratuita- pueden postular docentes de educación parvularia, básica y media a través del Mineduc.

Fuente: El Mercurio 2013/10/28 p.17 Educación

Autor: Margherita Cordano