La crítica situación de las pedagogías está generando que egresen menos maestros de los necesarios para reemplazar a quienes abandonan el sistema.

Solo tres jóvenes postularon a Educación Física en la U. de Magallanes, apenas cuatro a Pedagogía Básica en la U. de Tarapacá y cinco a Matemáticas en la U. Arturo Prat. Con menos de diez alumnos, las facultades están sobreviviendo con recursos que llegan de otras escuelas, aunque saben que si la caída de estudiantes continúa, correrán riesgo.

“Nos estamos quedando sin alumnos. Hace dos años ya declaramos cierre en Pedagogía en Biología, pese a que todos los estudios indican que faltan estos profesionales”, dice Jorge Salgado, decano de la U. Arturo Prat.

Lo que en zonas extremas se ha vuelto una situación crítica no es una excepción. El último proceso de admisión vía PSU reveló que la mitad de las Pedagogías no llenaron sus vacantes. A ello se suman las cifras del Consejo Nacional de Educación y el Mineduc, que muestran una caída sistemática de matrícula, deserción del 25% de los estudiantes al primer año de estudio y bajos resultados de los egresados en la prueba Inicia.

Por lo mismo, los titulados cayeron 37% en tres años, llegando a 8.500, pese a que el sistema requiere de entre 12 mil y 14 mil docentes nuevos para reemplazar a los dejan las escuelas. Esta cifra podría ser menor si no fuera porque el 40% de quienes llegan a los colegios se van al quinto año de trabajo.

Así lo detectó un estudio del académico del Centro de Investigación Avanzada en Educación de la U. de Chile, Juan Pablo Valenzuela, quien explica que la tasa de abandono es pareja en el sector público y privado, y que se estima que muchos optan por cargos relacionados con educación, pero lejos del aula (clases particulares, asesorías, etc).

El desencanto

¿Por qué se van? Valenzuela comenta que los maestros apuntan a tres factores: débil liderazgo de los directores, precarias condiciones laborales y bajos incentivos de la carrera docente.

“Se les paga como técnicos de dos años de estudio. Con esas condiciones, no aspires entonces a tener estudiantes de Pedagogía con requisitos de médico. Es absurdo”, dice, detallando que los profesores ganan 50% menos que otros profesionales con los mismos años de estudio.

“Estamos en una situación muy crítica, y tenemos que hacernos cargo. Hay muy bajo reconocimiento de la carrera en la sociedad. No se ve como una oportunidad de desarrollo y una fortaleza para el país. No es prioridad para el país”, sostiene María Zúñiga, presidenta del Consejo de Decanos de Educación.

Según Juan Pablo Valenzuela, si se quiere atraer a los mejores alumnos, hay que destinar recursos -por ejemplo, los que se recauden por la reforma tributaria- para mejorar la carrera docente. “La vocación es necesaria para ser un buen profesional de cualquier área. Es una condición necesaria, pero no para que se queden trabajando. Si queremos profesionales de excelencia, paguémosle y tengamos condiciones a la altura”, enfatiza.

En esa línea, el académico de la U. Diego Portales, José Weinstein, sostiene que gran parte del problema es que no se han pensado soluciones sistémicas. Por ejemplo, dice que si bien la beca Vocación de Profesor es una “súper beca”, ha sido “pobre” para atraer a los mejores. “¿Cómo va a ser posible tener una vocación de profesor con una beca extraordinaria si no se cambian sustantivamente las condiciones de trabajo?”, plantea.

Carrera docente

Para enfrentar el problema, el Gobierno envió un proyecto de carrera docente inicial, que da un bono a los mejores egresados por cuatro años. Luego podrán acreditar su desempeño ante el Mineduc. “Para los que se certifiquen, el sueldo se incrementa hasta $400 mil mensuales, y si van a colegios de mayor vulnerabilidad, reciben hasta $560 mil adicionales”, explica la ministra de Educación, Carolina Schmidt.

Sin embargo, la iniciativa ha sido cuestionada por el Colegio de Profesores y los decanos, que coinciden en que no basta una medida enfocada en los primeros años, que además considera indicadores previos al trabajo en sala, como la PSU o la prueba Inicia. “Hay otras formas de incentivar a los maestros; por ejemplo, valorar y premiar sus aportes. Hay mucha gente que entrega métodos nuevos, hace investigación, y eso también tiene que valorarse”, dice el presidente del gremio, Jaime Gajardo.

Por ese debate, el proyecto que esta semana debiera votarse en general en el Senado podría seguir dilatándose en la discusión en particular, y Schmidt ya reconoce que es “complejo” que apruebe antes de que termine el Gobierno. Así, el futuro de los docentes y la solución a su crisis seguirá siendo un pendiente para la próxima administración.

“Hoy no se paga por desempeño, sino que por antigüedad. Eso no lo hace atractivo a los alumnos que llevan poco tiempo, y por eso abdican”. CAROLINA SCHMIDT MINISTRA DE EDUCACIÓN

“Tiene que valorarse la antigüedad: hoy existe un tope que a los 30 años se deja de recibir aumento salarial. Tiene que ser a todo evento”. JAIME GAJARDO COLEGIO DE PROFESORES

“Se les paga como técnicos de dos años de estudio. Con esas condiciones, no aspires a tener estudiantes de Pedagogía con requisitos de médico”. JUAN PABLO VALENZUELA INVESTIGADOR U. DE CHILE

Fuente: El Mercurio 19 Enero 2014 Cuerpo C p. 9 Nacional

Autor: Macarena Toro, Alejandra Muñoz