Entre las ideas figura revertir la norma que establece que la enseñanza básica y la media duren ambas seis años a partir de 2018.

En los próximos días, el comando de la Presidenta electa, Michelle Bachelet, recibirá un documento con propuestas para mejorar la calidad de la educación complementarias a la reforma que considera su programa de gobierno. Se trata de un texto elaborado por el director del Centro de Políticas Comparadas en Educación (CPCE) de la U. Diego Portales, Ernesto Treviño, y conversado con el académico de la U. de Chile Juan Pablo Valenzuela y el gerente de MideUC, Carlos Henríquez.

Según Treviño, las reformas al sistema que deberían abordarse con más urgencia son fortalecer la educación pública, definir una carrera docente con sueldos competitivos y terminar con el sesgo económico de los establecimientos, lo que implica la supresión de la selección de estudiantes y del financiamiento compartido.

“Estas deberían estar enviándose al Congreso el 11 de marzo. Las escuelas, ante ciertos incentivos externospueden actuar en forma contraria a la ética pedagógica. Pero esos incentivos se pueden corregir”, sostuvo.

El documento considera medidas de largo plazo, cambios estructurales en administración y gestión, y modificaciones que permitan mejorar las capacidades pedagógicas.

En el primer grupo se plantea la creación de una carrera docente atractiva y buenos salarios para los profesores, una intervención directa para mejorar la calidad de la formación inicial docente y generar incentivos económicos para que los profesionales trabajen en los colegios vulnerables o aislados.

A nivel de cambios administrativos, se plantea la necesidad de revocar la norma, incluida en la Ley General de Educación, que establece que a partir de 2018 el sistema escolar se organizará con seis años de enseñanza básica y seis de media.

“El cambio de estructura implicará que muchos alumnos en sectores rurales deberán abandonar sus hogares a los 12 años en vez de los 14 para continuar sus estudios. Finalmente, el esfuerzo financiero que implicaría el cambio de infraestructura distraería valiosos recursos de las reformas estructurales y sustantivas”, dice el texto.

En este punto se considera también facilitar, a través de medios electrónicos, los trámites que deben cumplir los colegios con diversas instituciones, cambiar el foco del trabajo que ha tenido hasta ahora la Agencia de Calidad -desde el control a la colaboración- y entregar el financiamiento directamente a las escuelas.

El fortalecimiento de las capacidades pedagógicas, por su parte, incluye cambiar el modelo de evaluación educativa para que tenga un sentido de mejora y generar instrumentos de libre acceso para que los profesores puedan monitorear semanalmente el avance de los escolares.

Otro de los planteamientos apunta a que los docentes y las universidades puedan detectar en la práctica (o crear) modelos pedagógicos que tengan éxito en generar buenos aprendizajes. La idea es que estos sean difundidos en los colegios del país y puedan ser aprovechados por los profesores.

TRES ÁREAS

El documento considera medidas de largo plazo, cambios en gestión y modificaciones en pos de mejorar las capacidades pedagógicas.

Fuente: El Mercurio 21 Enero 2014 Cuerpo C p. 9 Nacional

Autor: ALEJANDRA MUÑOZ C.